lunes, 12 de diciembre de 2011

Desde la más tierna infancia las mujeres esperamos con ansias la famosa llegada del mítico príncipe azul. Aquel joven apuesto y varonil que nos rescatará de las garras de la monotonía diaria y que tendrá la capacidad de convertirnos en las adorables princesas que siempre deseamos ser.
¿Por qué azul? ¿Por qué no verde? ¿Violeta? ¿Por qué tiene que ser azul? El azul significa inocencia y devoción, mostrando de esta forma el sentimiento platónico que nos produce este modelo de hombre que nunca existido corporalmente, pero sí en los sueños de miles de niñas sin imaginación, sin espíritu crítico, simplemente convencidas de la realidad como se les es planteada.
Nuestro príncipe azul en la actualidad es un hombre que tenga bien planeado su futuro. En su vida no hay altos ni bajos, sólo hay estabilidad y…a mi parecer aburrimiento. En cambio, un poeta, un músico, un escritor…llamados por años los vagabundos, pobres diablos, son hombre que realmente valen la pena porque muestran sus sentimientos libremente. No se esconden bajo una máscara de hostilidad. Sufren más, es cierto, pero también disfrutan más. Viven al máximo sus emociones ~

No hay comentarios:

Publicar un comentario